A. ARTERO 01/12/2011
Los regantes y agricultores de Castellón confían en que el futuro Gobierno active una nueva política hídrica opuesta a la del actual Ejecutivo y se replantee la concesión del ministrasvase de agua del Ebro que reclama la provincia.
Así lo apuntaron ayer después de conocer el veto del Ministerio de Medio Ambiente y Mundo Rural y Marino a la petición de recibir anualmente 90 hectómetros cúbicos del Ebro. “No ha sido ninguna sorpresa, porque esa ha sido su política desde el 2004, pero hay que volverlo a intentar ahora porque, entre otras cosas, no estamos pidiendo nada descabellado”, dijo Néstor Pascual, presidente de Fepac-Asaja. Con palabras similares se expresó Vicent Goterris, delegado de la Unió, quien añadió: “Esta resolución viene a ratificar que este Gobierno nunca ha contemplado el minitrasvase. Hay que replantear al futuro Ejecutivo la demanda”.
El presidente de la Federación de Comunidades de Regantes valencianos, José Pascual, lamentó la ratificación del Gobierno. “Es un sinsentido desde el principio. Están empeñados en decir que aquí no nos falta el agua cuando es mentira. Este trasvase del Ebro que reclamamos es posible, justo y eficaz, y no solo nos beneficia a nosotros sino también al turismo y a la industria”. Desde la Unió y Fepac insisten en que con los 90 hectómetros solicitados se podría asegurar el agua en el campo castellonense y abaratar los costes”.Goterris añadió que una muestra de que sí hace falta agua es la delicada situación que hay en el Baix Maestrat y en la Plana Baixa.
Los regantes aseguran que aún con la puesta en marcha de las nuevas desaladoras de la provincia, el minitrasvase es “imprescindible, puesto que esa agua para regar es demasiado cara; con ella no podemos contar”.

